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en quién confías noviembre 19, 2008

Posted by hsolo in amigos.
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Tengo un compañero de trabajo, al que sin embargo considero amigo, que últimamente me está sacando un poquito de mis casillas. No sé si me está defraudando o me siento yo mismo defraudado por haberle dado tanta confianza.

De hecho, su comportamiento no sé muy bien a qué responde. No sé si me toma por tonto, si es que no tiene confianza conmigo, si es que le sobra confianza, si es que no quiere preocuparme, si prefiere mentirme él a que yo tenga que mentir por él o qué coño diantre le pasa.

A ver… si se te pegan las sábanas, se te pegan, no me pongas excusas de que te ha salido una visita no sé dónde porque no cuela, porque se te ha escapado que cuando te has levantado, llovía a cántaros. Y cuando llovía a cántaros era cuando yo salía de casa para ir a trabajar.

Si los viernes quieres terminar tu jornada antes, pues la terminas y punto. Yo no me voy a quejar porque yo no voy a hacer tu trabajo. Pero no me vengas cada viernes con… “sí, estaré aquí… ay! no, que no me acordaba que tengo visitas”

Si quieres pasar a recoger a tu santa, pues vas. Pero a mí no me tienes que excusar que factures quilómetros y parkings por ir a ver siempre al mismo cliente de fuera de Ciudad.

Si estás empeñado en conseguir una cosa del jefe, no te empeñes en ocultarlo, porque el jefe es más bocazas que tú y luego cuenta las veces que le has llorado.

Si no quieres venir a una visita que te propongo, me lo dices y punto, pero no te busques una excusa tan barata como que vas a “Equis, S.A.” porque al día siguiente resultó que sí que tenías que ir a “Equis, S.A.” obligatoriamente.

Seguiría desahogándome pero… bah! es igual, a tu edad ya no te voy a cambiar, pero que sepas que, si dudas en decirme que haces esas cosas por algún motivo, es quizá porque cree el ladrón que su condición es total… o algo así.

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como decíamos ayer… noviembre 2, 2008

Posted by hsolo in general.
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A veces no soy consciente del tiempo que ha pasado desde la última vez que escribí aquí, pero cuando me pongo a pensarlo y recuerdo aquellos tiempos en los que escribía casi a diario, un escalofrío recorre mi columna vertebral.

Cuando hace años empecé a leer blogs y me enganchaba a alguno, no entendía como se podía pasar de escribir tanto a “ya no siento motivación por escribir” y, sin embargo, ahora empiezo a sentir eso.

Pero me niego a cerrar este blog. HSolo no es un ser que habite en internet sin más, no tiene una personalidad propia y diferente del que escribe y pone esa firma. HSolo se morirá cuando se muera el escritor, no antes. De hecho, aunque no he escrito, HSolo ha seguido comentando algún que otro blog por ahi.

Pero he de reconocer que el HSolo que escribe esto no es el mismo HSolo que empezó a escribir allá por… por… hace ya los sufiencientes años como para que dude de cuántos años son. No me ha cambiado nadie, como cabría esperar después de pasar de “sigo sin novia” a “tengo una Chica excepcional”, ni he envejecido 20 años fruto de una enfermedad nueva y desconocida llamada “el mal de HSolo”. No. No sé muy bien qué ha sucedido.

A menudo, en mi día a día, me suceden cosas de las cuales pienso “esto lo tengo que escribir, esto es digno de un post” pero llegado el momento de ponerse ante el monitor la pantalla, siento la necesidad de hacer otras mil cosas antes.

Quizá sea simplemente cuestión de darle un enfoque distinto a esto, sin tanto formalismo, letras y palabras tan solo. Ideas…